La semana pasada os hablaba de unos truquitos para devolverle la vida a tu pelo después de los meses de calor y adentrado ya el fresquito. Pues quería reservar una clave fundamental para este post.

La alimentación. Por supuesto. Un buen resultado se consigue con la suma de estas claves. Y no podía faltar el hecho de aplicarlo por dentro de nuestro cuerpo. ¡Cómo no! Si no hay una nutrición e hidratación saludable por dentro, no se va a ver por fuera. Ya sabes linda. Somos lo que comemos.

Como ya te dije hace unas semanas, la cosa iba a ir de mujeres. Y hoy quiero dar honor a esta idea con una mujer súper especial.

Ella es, Elka Mocker. Y su lema, para empezar, es:

Ámate. Come limpio. Vive feliz. ¡Brilla!

¿No te parece maravilloso?

Es una apasionada de la cocina y realiza recetas vegetales para ayudar a llevar un estilo de vida sano sanísimo.

Sus creaciones son antioxidantes,revitalizantes, deliciosas, antiinflamatorias, alcalinizantes y con mucho color. De esas que da gusto prepararlas, obsérvalas y saborearlas.

A veces, hacer cambios en nuestras vidas, (como comer más saludable), nos supone un sacrificio. Así que tómate todo con calma y pasito a pasito. Los pequeños cambios suponen a la larga grandes resultados.

No pienses en el resultado final porque hay que disfrutar del camino oye. Y que según como te planteas las cosas, puedes estar estresá’ o gozando. Y de esto último se trata. De disfrutar. Así que marcando pequeñas metas e integrándolas en tu vida, es como se consiguen nuestros propósitos.

Conocer a Elka te puede ayudar mucho a hacerlo. Puedes encontrarla en su perfil de Instagram @ama.come.vive.brilla o en su página web “lalakitchen” . Y de su mano te traigo esta receta para que te sientas llena de energy y vitalidad.

Recetas así, te van a dar un resultado increíble. Ahí va tu chute de motivación e inspiración.

 

Muesli aromático con macadamias y arándanos.

 

                                       

 

Un muesli empaquetado que puedes comprar en el súper, como te imaginas, tiene grandes diferencias respecto a un muesli que puedes hacer tu misma con plus de amor y mimo. Lo puedes hacer a tu gusto. Cambiando ingredientes que no te gustan por otros que te encantan. Y, sobretodo, la calidad. Controlarlo, te dará confianza con lo que comes y te sabrá a gloria.

Modifica según tus alergias, tus necesidades, y los endulzantes según tus preferencias.

Esta receta es facilísima y te seguro que te va a encantar. La preparación te llevará tan solo 10 minutos. Es cuestión de mezclar los ingredientes y dejar que el horno se ocupe de lo demás. Después estará lista para disfrutarla en tus desayunos.

Verás que incluye sirope de arce que es un endulzante con índice glucémico bajo.

Mézclala con lo que más te apetezca.

A mí me gusta acompañarlo de yogures o leches vegetales. Elige tu mejor opción.

La receta

  • Cantidad: 750 g aprox.
  • Tiempo: 50 minutos.

Ingredientes:

  • 3 T – 350 g de avena.
  • ½ T de semillas de sésamo sin tostar (puedes sustituirlas por semillas de sesamo, almendras picadas, pistachos, nueces, etc).
  • ½ T – 50 g de nueces
  • 6 – 8 macadamias fileteadas
  • 1 T de coco rallado o en láminas
  • 3 c de canela
  • 2 c de vainilla en polvo
  • ¾ T de sirope de arce
  • ralladura de 1 limón
  • ¼ T de aceite de coco derretido
  • Una pizca de sal
  • ¼ T de arándanos rojos
  • ¼ T de moras blancas (puedes sustituirlas por frutas deshidratadas (pasas, orejones datiles, etc).

Preparación:

1. Precalentar el horno a 180 °C .

2. En un bol mezcla bien todos los ingredientes menos el aceite de coco, los arándanos y las moras blancas.

3. Añade el aceite de coco y vuelve a mezclar bien.

4. Forra una bandeja de horno con papel de horno y píntala con un poco de aceite de coco. Extiende el muesli por encima e introdúcela en el horno. Baja la temperatura a 150 °C y hornéalo todo unos 40 – 45 minutos (dependendiendo del horno).

5. Déjalo horneando hasta que se tueste ligeramente, mezclando el muesli de vez en cuando.

6. Retíralo del horno, añade los arándanos rojos y las moras blancas, mezcla bien y deja que se enfríe antes de almacenar.

Guárdalo en un bote de cristal en la despensa o en la nevera.

Pruébalo y me cuentas 😉

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