Que si, que se está muy a gustito cuando llega el buen tiempo después de unos meses en los que no te quitas la bata de encima cual maruji nivel experto.

Ya sabes, playeo, piscinita… Que es lo mismo que exceso de sol, sal, cloro… Ya se conoce los resultados. Seguro que tú misma lo vives en estos instantes.

Te has pegado un verano de lujo, pero no ha resultado tan lujoso para tu pelo. Puede que veas que lo tienes más quebradizo, con puntas abiertas, un tanto tieso (sin soltura ni movimiento), áspero, el brillo ha desaparecido, encrespado…

En definitiva, poco saludable.

Si lo que quieres es ver que tu pelo se ha convertido en un pelazo sano, quédate que esto puede resultarte muy interesante. Si linda, hay algunos trucos para recuperarlo. Que vuelva a tener vitalidad, y verse natural y luminoso.

La vida al fin y al cabo es bonita, ¡No hay nada que no se pueda solucionar!

Aunque a muchas de nosotras nos gusta meter la tijera y aligerar el proceso con un cambio de look a lo Irina Shayk, a otras no nos gusta nada la idea y aunque se corten un poco las puntas, queremos mantener el pelo largo.

Eso va a gustos, pero cortar un poquito siempre hace que crezca más rápido y sano.

Si te convence más la segunda opción, aquí te desvelo estas claves:

 

1- Evita cepillar el cabello si está mojado.

Péinalo antes de la ducha y una vez está seco, ya que el cabello húmedo es más frágil y quebradizo.

¿De qué forma? Siempre empieza por las puntas hacia arriba, la raíz. Con movimientos suaves. De esta forma evitarás aún más roturas y tirones por los enredos que se crean si lo hace al revés. Hazlo dos veces al día.

 

2- Nada de calor.

Estos días te lo decía por redes. El efecto en el pelo de los secadores y planchas son muy negativos. Y pudiéndose evitar, porque no lo vamos a hacer. Puede ser que al principio, los primeros días, debido a que está más estropeado, te cueste la vida no coger un secador y ponerlo en su sitio. Pero es solo eso. Unos días. “0 Dramas”. Cada una va como quiere.

Recógelo si estás más cómoda. Cuando sigas estos pasos con constancia, verás que la cosa mejora y que la forma propia y natural que tiene tu cabello, no la cambias por nada.

Después de la ducha, paséate por casa, haz cosas que tengas pendientes, lee ese libro que te atrapa o engánchate a Netflix un rato mientras el solito pierde humedad. Puedes ir dándole forma con tus manos.

 

3- Masaje capilar.

Hazlo mientras te lavas el pelo y goza del momento relajante. Este acto ayuda a la activación de la circulación sanguínea del cuero cabelludo y le da un plus de hidratación.

¡No incidas demasiado! Tampoco te pases. Si lo haces, puedes desequilibrar las glándulas sebáceas. Eso trae como consecuencia que produzcan más grasa y perder el equilibrio natural.

 

4- Cuídalo de forma respetuosa con cosmética 100% natural.

Si puede ser, que contenga un alto porcentaje de ingredientes ecológicos y principios activos. Es genial si lo que quieres es proteger tu cuerpo de agentes o residuos externos.

Evita así la silicona. Da peso a la melena y resta el brillo tan deseado. Recupera ese brilli brilli que da vida. Su energía y vitalidad. ¡Y mueve la cabeza como una loca! Si, con subidón incluido.

Seguramente, te sientas identificada con un estilo de vida cada vez más saludable y buscas un resultado eficaz.

Añade a todo el proceso el  Pack Hair Caress  y goza de un pelazo saludable.

Es necesario un  champú  que arrastre la suciedad pero que a la vez aporte nutrición, hidratación, movimiento, brillo, suavidad… Además, alucínalo con el aroma. PURA adicción. No puede faltar un buen   acondicionador  que complete este pack. Para un resultado perfecto, dale una dosis extra de nutrición y brillo. Y olvídate del resultado apelmazado.

Retira un poco la humedad con la toalla antes de aplicarlo de medios a puntas. Y déjalo actuar por unos minutos.

Tendrá mayor efecto.

Estas dos joyas, te protegerán también en la rotura de las fibras capilares del cepillado. Ayuda a evitar puntas abiertas y a definir si tienes ondas, son anti-frizz…

¡Ya me escribirías para contarme la diferencia!

 

5- Agüita fresca.

Cuando llega el frío y el momento ducha, como que no apetece. Pero inténtalo. El agua caliente deshidrata. (Sólo cabello. No te vayas a coger un buen resfriado).

Acabarás dándole un efecto extra-brillante. Inclina la cabeza hacia atrás, aplica el agua hasta que hayas eliminado el producto.

 

6- Dale a tu cuerpo alegría y… mucha agua.

No te olvides de este paso fundamental. Si a veces no te acuerdas de beber, (nos pasa a muchas), apúntatelo, ponte alarmas en el móvil o propóntelo como reto. Tu cuerpo lo va a agradecer. Vital hidratarlo por dentro.

 

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Y si te han encantado y quieres decírselo al mundo, puedes hacerlo a través de redes. ¡Me encantará ver tus resultados!

¡Hasta el siguiente post #makowoman !

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